Terminología

A la hora de referirse al software privativo como opuesto al libre se suelen utilizar diferentes términos que, intencionadamente o no, enmascaran la definición de cada uno de ellos. Mediante el uso del lenguaje, consciente o inconscientemente, se puede llegar a manipular la percepción de la realidad, pudiendo tergiversar o sembrar confusión alrededor del software libre. Esto forma parte de lo que se han denominado técnicas FUD.

Puede ser interesante, que al igual que hizo el compañero Jorge Sanz en Geomaticblog hagamos un breve repaso a términos que se utilizan a la hora de clasificar el software y opinemos sobre los mismos.

Vamos a ello…

Software propietario.

Es aquel software que tiene propietarios, entendiendo por propiedad el derecho de disponer totalmente del software dentro de la legalidad.

Vemos que en el caso del software privativo hay propietarios. Puede ser un individuo, una empresa o un grupo de accionistas. El número de propietarios siempre va a ser limitado. Los que no son dueños, como mucho, pueden adquirir una licencia de uso del software siempre en los términos y condiciones que impongan los propietarios de la tecnología.

E igualmente en el caso del software libre hay propietarios. La diferencia principal radica en el límite de propietarios; en un software libre, como es el caso de gvSIG Desktop o Mobile, cualquiera que lo utiliza se convierte automáticamente en propietario. Como software con licencia GNU/GPL tiene capacidad para distribuirlo, usarlo, estudiarlo y mejorarlo. Su número potencial de usuarios/propietarios es ilimitado. Vemos que en el software libre no hay diferencias entre propietarios y usuarios, unos no delimitan el uso de la tecnología a los otros bajo las condiciones que ellos definen.

Suponiendo que quisiéramos realizar una clasificación entre software privativo y libre usando este termino podría ser algo del tipo: Software con propietarios limitados y Software con propietarios ilimitados. En cualquier caso considero que no es lo adecuado, ya que contempla sólo una parte (cuantitativa) de la diferencia entre uno y otro.

Software comercial.

Las dos acepciones de la palabra comercial que aplican es tanto la que indica su relación con el comercio, que entiendo que es la que se suele aplicar normalmente cuando se quiere indicar que sobre el software se pueden establecer relaciones de negocio, como el uso de comercial para indicar que el software tiene fácil aceptación en el mercado que le es propio. En este segundo caso la palabra mercado nos vuelve a indicar una relación con la compra y venta de algo.

El software privativo puede ser comercial -el caso más habitual- o no serlo. La comercialización de cualquier producto viene dirigida por los propietarios, estructurándose bajo su dirección todo el ciclo comercial. El modelo clásico sobre el que se sustenta el software privativo es la venta de licencias de uso.

Del mismo modo, el software libre también puede ser comercial . La diferencia la marca el tipo de licencia, que se traduce principalmente en una libertad de uso -perdiendo todo el sentido la venta de licencias- y en el número ilimitado de propietarios del mismo. Esto permite que, de forma independiente, cualquiera puede ofrecer servicios profesionales sobre un software libre.

Vemos que ambos tipos de software pueden ser comerciales, siendo la licencia la que marca las posibilidades de comercialización y producción de uno y otro. Si bien el software privativo basa su modelo de negocio tradicionalmente en la venta de licencias de uso, el software libre lo hace en servicios.

No se recomienda por tanto utilizar la palabra comercial para intentar distinguir entre software libre y privativo, ya que conlleva definiciones erróneas.

Software obsoleto/abandonado.

Aunque menos utilizado, en ciertas ocasiones se escucha hablar de software obsoleto o abandonado. En este grupo tendríamos aquel software cuya evolución se detiene y/o es abandonado por sus propietarios por el motivo que sea. De nuevo esto puede afectar tanto al software privativo como al libre. Las diferencias, de nuevo, vienen determinadas por la licencia. La decisión de que un software deje de evolucionarse dependerá siempre de sus propietarios. En el caso del software privativo esta decisión normalmente viene acompañada de razones puramente comerciales (véase, por ejemplo, el caso de ArcView 3.x o ArcIMS), no siendo así en el caso del software libre, que depende principalmente del éxito que tenga en cuanto al volumen de su comunidad.

Las posibilidades de que un software (de modo similar que un formato) quede obsoleto o abandonado son exponencialmente mayores cuando hablamos de un software privativo.

Software privativo y libre

Tras finalizar el recorrido por algunos de los términos más utilizados, vemos que la terminología más adecuada para diferenciar (cuantitativa y cualitativamente) un software de otro ha de venir marcada por los derechos o libertades que otorga su licencia. En este caso hablaremos de software libre o software privativo.

Libre porque nos da libertades como las de uso, estudio, mejora y distribución.

Privativo porque nos restringe o nos priva de esos derechos,de esas libertades.

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