
Una Infraestructura de Datos Espaciales (IDE) funciona como el sistema nervioso del territorio digital. No siempre se ve, pero conecta datos, personas y decisiones. Mientras todo funciona, pasa desapercibida. Cuando no existe, los problemas son crónicos.
Capas desactualizadas, servicios que no responden, datos duplicados o incongruentes… El resultado es conocido: más tiempo perdido, menor coordinación entre áreas y decisiones tomadas con información incompleta… por no hablar del servicio público que aportan las IDE en cuanto a comunicación y transparencia con los ciudadanos.
En este contexto, desde la Asosiación gvSIG apostamos por IDE basadas en estándares abiertos, donde la información se gestiona de forma centralizada, interoperable y accesible. Soluciones como gvSIG Online, integradas con herramientas de captura en campo, con gestores de expedientes, aplicaciones de padrón, de gestión de áreas industriales, de cementerio,… permiten que la IDE sea realmente una infraestructura estable, mantenible y alineada con los flujos de trabajo de las administraciones públicas que implican el uso de la componente territorial.
Las IDE raramente son protagonistas de notas de prensa. Su valor está en lo que su funcionamiento aporta a la gestión interna y como servicio público.
En gvSIG entendemos la IDE como una infraestructura pública esencial: abierta, interoperable y pensada para durar. No como un proyecto puntual, sino como una base común sobre la que construir mejores servicios, mejores decisiones y una relación más transparente entre la administración y la ciudadanía. Porque cuando la IDE funciona, todo lo demás empieza a funcionar mejor.



