El polvo del estante
Hace unas semanas, mientras reorganizaba la estantería del estudio, me tropecé con un libro que no veía la luz desde hacía décadas. “Inteligencia Artificial: Conceptos y Programas” de Tim Hartnell, 1984. La cubierta estaba gastada y las páginas despedían ese olor característico a papel viejo que te transporta instantáneamente al pasado.
Aquí estaba yo leyendo las mismas páginas que me fascinaron a los 18 años. Hartnell explicaba la IA mediante bloques lógicos y reglas if-then en BASIC, prometiendo máquinas que algún día entenderían nuestro mundo.
Cuatro décadas después, esa promesa sigue viva, pero las herramientas han cambiado radicalmente. Hartnell usaba reglas explícitas para un “mundo de bloques”, yo ahora implemento herramientas contextuales que permiten a un LLM ver el mapa activo en gvSIG desktop y ejecutar consultas SQL sobre datos reales.
El polvo del estante era el mismo, pero mi mirada había cambiado. Ya no era la de aquel adolescente que soñaba con sistemas que piensan, sino la de un desarrollador que construye sistemas útiles. La curiosidad seguía intacta, pero ahora estaba templada por la experiencia de saber lo que cuesta hacer que las cosas funcionen de verdad.
Este viaje desde Hartnell hasta el MCP es la crónica de cómo un desarrollador mantuvo viva una pregunta fundamental a través de lenguajes, frameworks y paradigmas que surgieron y cayeron con el paso del tiempo. La pregunta sigue siendo la misma: ¿cómo hacemos que las máquinas no solo calculen, sino que comprendan? Continue reading






