Europa necesita tecnología propia: también lo pide la ciudadanía

La soberanía digital europea se ha convertido en una de las grandes cuestiones estratégicas de nuestro tiempo. Ya no se trata únicamente de disponer de tecnología, sino de decidir qué tecnología usamos, bajo qué condiciones, con qué garantías y con qué capacidad real de control sobre nuestros datos, infraestructuras y servicios críticos.

Los datos del Informe Soberanía Digital en Europa 2026, elaborado por Fundación Telefónica y Metroscopia, reflejan que esta preocupación no es solo institucional o empresarial, sino también ciudadana. Según el estudio, el 86% de los españoles considera que Europa debe desarrollar sus propias tecnologías para ser más competitiva globalmente; el 82% cree que Europa depende mucho o bastante de empresas tecnológicas de otros países; el 69% piensa que Europa se está quedando atrás frente a Estados Unidos y China; y el 62% considera que esta dependencia puede representar una amenaza para la seguridad europea.

Como respuesta, la ciudadanía apuesta claramente por reforzar capacidades propias: el 87% considera que los gobiernos europeos deberían impulsar activamente el desarrollo de tecnologías europeas.

Desde gvSIG siempre hemos defendido la necesidad de avanzar hacia una mayor soberanía digital europea. Pero para que esta soberanía sea real no basta con sustituir unos proveedores por otros. Es necesario construir un ecosistema tecnológico basado en la transparencia, la interoperabilidad, los estándares abiertos, el conocimiento compartido y la capacidad de las organizaciones públicas y privadas para controlar, adaptar y evolucionar sus propias soluciones.

El ámbito de la información geográfica es un ejemplo especialmente relevante. Los sistemas de información geográfica, los geoportales, las infraestructuras de datos espaciales, los servicios interoperables, la gestión territorial, la movilidad, el medio ambiente, la planificación urbana o la respuesta ante emergencias forman parte de la infraestructura digital crítica de las administraciones. Depender de plataformas cerradas o de tecnologías sobre las que no existe capacidad de decisión limita la autonomía tecnológica y condiciona la prestación de servicios públicos esenciales.

gvSIG nació precisamente con esa visión: ofrecer una alternativa tecnológica abierta, profesional y sostenible en el ámbito de la geomática. A lo largo de los años, el proyecto ha demostrado que es posible construir soluciones competitivas basadas en software libre, estándares internacionales e independencia tecnológica. Soluciones como gvSIG Online, apoyadas en tecnologías abiertas como PostgreSQL/PostGIS, GeoServer y OpenLayers, permiten desplegar infraestructuras de datos espaciales, geoportales corporativos y sistemas de gestión geográfica con plena capacidad de adaptación a las necesidades de cada organización.

La soberanía digital europea debe pasar de las declaraciones a los hechos. Y eso implica inversión, colaboración público-privada, contratación pública estratégica, impulso a estándares abiertos y apuesta real por soluciones que garanticen independencia, interoperabilidad y control. Europa dispone de conocimiento, empresas, administraciones innovadoras y comunidades tecnológicas capaces de liderar este proceso. La cuestión es si sabremos articular ese potencial en torno a un modelo propio, abierto, competitivo y alineado con los valores europeos.

Desde gvSIG seguiremos trabajando en esa dirección: construyendo tecnología abierta, impulsando capacidades propias y contribuyendo a una soberanía digital europea que no sea solo un objetivo político, sino una realidad práctica al servicio de la sociedad.

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General Manager of gvSIG Association
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